La cocina marroquí mezcla influencias bereberes, árabes, andaluzas y mediterráneas, resultando en una de las culturas culinarias más sabrosas del norte de África.
El Tajine
Nombrado por la olla de barro cónica en la que se cocina, el tajine cocina lentamente carne o verduras con especias, frutos secos y a veces limón en conserva.
El Cuscús
Tradicionalmente servido los viernes, el cuscús es sémola al vapor cubierta con verduras y carne en un caldo aromático.
La Pastilla
Un pastel único agridulce, tradicionalmente relleno de pichón o pollo, almendras y canela, envuelto en una masa fina y crujiente.
El Té de Menta
Conocido como el "whisky marroquí", el té de menta se sirve desde lo alto en pequeños vasos como símbolo de hospitalidad.
Comida Callejera
Prueba las brochetas a la parrilla, la harira (especialmente popular durante el Ramadán), y el zumo de naranja fresco de los puestos de Jemaa el-Fnaa.
Dulces
No te pierdas los chebakia (galletas de sésamo y miel) y los dulces de almendra.
Consideraciones Dietéticas
Las opciones vegetarianas están ampliamente disponibles, y la mayoría de los restaurantes pueden adaptarse a restricciones dietéticas con aviso previo.
